Mi carta

boli

Madrid, a 5 de enero de 2017.

Te pido a ti y a esa forma tan tuya de asomarte a mis recuerdos,

a esa facilidad para extinguirme la rutina saliéndote del guion,

a esos silencios tan cálidos que me obligan a dormir,

a tu risa contagiosa, a tu voz susurrándome eternidades al oído,

a otra ronda de besos sin pagar,

a tu nombre y apellido,

al mar de tus ojos para dejarme ahogar

cuando el agua alcance mis tobillos,

y a ese brillo que me cuesta pronunciar.

Te pido a ti y a esas ganas locas de verme,

a tu abrazo como destino de unas vacaciones exactas,

a la piel que habitas como abrigo,

a ese catálogo de promesas donde perderse,

a un sin fin de noches con lluvia,

y a tu amor de paraguas cuando el arte arrecia fuerte.

Te pido a ti y a tus “ojalá” en intermitente,

a tus sueños en fluorescente,

y a esa insistencia indecente por comerme el corazón

cuando se convierte en entraña.

Te pido a ti como un solo billete de ida,

para que estrenemos futuro con vistas al siempre,

y para que descifres mis laberintos tan, tan despacio…

que este jodido invierno aprenda a sudar bajo el abrigo.

Un solo billete para que te quedes,

cuando vengas

y, esta vez,

no te vuelvas a marchar.

 

 

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2017

2017

Ya se apaga, poco a poco, entre promesas que tal vez se queden dormidas en el tintero y deseos que se visten de intención. Echas la vista atrás para hacer inventario y descubres que la vida no es más que un breve viaje que no quieres perderte por nada y que en tu maleta de experiencias todavía quedan muchos huecos por rellenar…

ENERO amaneció entre montañas de apuntes, Jabs, Crochets, Cross, Uppercuts y Swings; entre Ducati, el Corte Inglés de Preciados y sábados de fútbol a evitar. Me enseñó que la constancia crea el hábito y que, muchas veces, las primeras impresiones no son las acertadas. Aprendí que mi teoría de los 20 segundos, a veces, falla, que a la primera no va la vencida y que cuando te atrae el contenido, el envoltorio puede llegar a volverte loca. Me supo a Juanma, a cheescake de limón, a cenas compartidas arreglando el mundo, a triatlón y a golpes de boxeo.

A FEBRERO le sentaba muy bien la barba, sobre todo cuando me miraba fijamente con la puerta entreabierta. Fue clausura, dedicación y prueba de resistencia. La perfecta digestión de un sin fin de leyes, el “This is what you came for” de Rihanna y la euforia contenida de pasar el corte del primer examen de mi tercera oposición. Me dejó sabor a disfraz de cowgirl, a Milena, Mj y Natalia, esas amigas de hasta pronto que te arrancan una sonrisa cuando se conjugan los astros y podemos vernos.

MARZO fue cambio de rumbo y la elección de salir ilesa de una combinación que empezaba a apestarme. Aprendí que hay que cocinar a fuego lento para que el plato sea de diez y a poner punto y a parte aunque escueza. Fue también la odisea de buscar preparador para el segundo examen con sólo mes y medio de antelación. Al final, lo conseguí!!!

ABRIL, mi retiro espiritual y unas vacaciones pagadas en el atractivo mundo del Derecho administrativo. AUDE nos ayudó a construir el puente hacia el éxito a Débora y a mí tras un supuesto práctico de 3 horas. En mi memoria se quedarán esas 24 horas fuera de casa celebrándolo que terminaron en urgencias por uso excesivo de las lentillas. Aprendí que cuando menos te lo esperas, salta la chispa y Alberto se materializó.

MAYO y la dura decisión de escoger vestido para la lectura pública del examen. Nervios que se pasaron pronto, entonación adecuada y la consciencia de que me encanta escribir sobre lo que sea. Mañanas de carreras contra la violencia de género que se convierten en auténticas batallas con polvos de colores y tardes de manicura, ginebra y carrot cake entre amigas. El mes de las flores siguió igual de bonito que empezó.

A JUNIO le sentó de lujo haber llegado a la meta. Menudo subidón de adrenalina para los que lo logramos: Promoción interna conseguida!! Somos A2!!! El Miyama y sus 6 almejas de 30 € arrancaron la celebración de la buena noticia, el resto del mes transcurrió de fiesta en fiesta cómo una boda gitana: expo showroom de Eriko, vinitos con Martín, fiesta con Debi en la Alianza Francesa, ginger ale en gymage con Rubén, sesiones off del Lara con Guille, fiesta ibicenca en Zielou y despegue del Pride. Comenzaba también la época piscinera y me despedí del saco de boxeo, lo de ir a 2 gimnasios no es buena idea cuando el día sólo cuenta con 24 horas. Aprendí esta vez que del amor a la amistad no hay más que bajar un pequeño escalón y que muchas veces compensa.

JULIO fue cambio de década y comprobar que la crisis de los 40 sabe mejor con una piaggio liberty de 125 cc entre las piernas (cri, cri, cri…) y con un fin de semana en Ciudad Rodrigo con los del gimnasio para hacernos 7 kms nocturnos con obstáculos en el Campeonato Mundial de la Farinato. Una experiencia tan bonita como única y la espinita de mi frustrada Spartan Race superada. Julio fue de World Pride vestida de mariquita y de mi primera despedida de soltera gay, de Burundanga en versión comedia, de Nueva Troje, de St. James, de 3 man jam en Irish Rover, de sala Graf y de largas sesiones de piscina a falta de mar. De desmitificar el dolor de las mamografías, de probar el láser integral y de dejarse caer en la tentación.

AGOSTO y la tranquilidad de una capital desierta, de una sesión remember con Samu en Mondino, de mi matadero a full, de un chocolate al Moctezuma con Albariño en Amazónico, de los desayunos sorpresa con cuqui y de volver a caer como cura de los rasguños. Por fin, unas breves vacaciones de verdad en familia: Vigo, Viana do Castelo y O Porto. Reencuentros con Ali, familia y su adorado reino animal y con Fiuza y sus viajes exóticos. La felicidad huele a Aqva divina de Bvlgari.

En SEPTIEMBRE un nuevo reto: What’s up! Y la despedida de las tardes de sol y cloro en la Complutense al tiempo que profundizaba en la vida equestre. Mi primera Resistencia en Fabrik, 12 horas de nada bailando remember, así si!!!. Vuelta al ruedo con Joan. Aprendí que los clichés acerca de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, son ciertos en su 98%. Nota mental: colectivo a evitar.

OCTUBRE se despertó con la Megapanic de Fabrik, otras 12 horas de fiesta non stop y mucho fluor. Inicio del curso selectivo, otra vez rodeada de montañas de apuntes. El Martin Millers da sus últimos coletazos. Fue mes de teatrillos en Aleatorio, de ginebras ilimitadas en Macera, de Ángel azul y su peculiar camarero, de cachimbas de sandía en la Troje, de cañas con Richar, de disertaciones sobre la Administración con Mar y de sesiones de sing star en El Chico Feo. Me transformé en viuda negra en la prefiesta de Halloween de inglés, en monja zombie en la fiesta privada de Halloween de los de mi promoción y en groupi total en mi sexto concierto de Second en la Joy con Olberg. Sean supo cómo tocarme la fibra y se marcó un “Horas de Humo” brutal!

NOVIEMBRE y todo ese repaso al temario de la oposición. Horas de trabajos, debates, lecturas y estudios. Aunque hubo tiempo para salir de cena chic al Domo, al Shuwa shuwa, de ir de ruta por Navacerrada, de cañas al matadero y de copitas con Iván. Tocó hacer el examen del curso selectivo y supe lo que es hacer pleno en un tipo test. Por fin se terminó todo el proceso selectivo. Ahora si que estamos a nada del nombramiento como A2.

DICIEMBRE se inició con la clausura del curso selectivo y su entrega de diplomas en el INAP. Fue mes de Pecaditos con Mile, de Navaja con Miguel, de regreso a los entrenos del gimnasio y de vuelta a casa por Navidad con la familia. No podía despedir el año sin pisar la playa y tampoco podía faltar nuestra cena de amigos anual en Belalola. Noche de Muriel, Grandin, licor de hierbas, de café, crema de orujo y shootka (vodka con estracto de cannabis). Aquí los gallegos juegan duro!!

A estas alturas, ya sólo queda cerrar el libro y empezar a escribir uno nuevo, con nuevas caras, nuevos escenarios y nuevos momentos… Felíz 2018!

A tiempo de todo…

Sin título

Observo esta realidad desenfocada desde la imprudencia de mis tacones y me niego a bajarme, otra vez, por esa intolerancia heredada de masticar asfalto con las prisas de la inercia. Al fondo diviso la cuerda que, aunque floja, sigue sosteniendo tus deseos de que esta vez todo sea distinto pero… es igual. Nada cambia si la primera que no muta soy yo; si me quedo a esperarte en el quicio de mis recuerdos, como antes de convertirlos en piedras, a la sombra de aquellos besos que cayeron de la rutina sin querer, por descuido, y se escurrieron entre los dedos de una mano que les invitaba a comerle el alma. Y tú, no me digas que prodigas ejemplos de cómo calarme hasta los huesos con una simple mirada, ni me hables de justicia cuando fuiste el primero en malvender todo el humo que respiramos, mientras mi lengua hacía cola para extinguirte todos esos incendios que te provoqué. Aún crees que sólo quedan las cenizas mojadas…

No trates de borrarme como ese lunar que nació en el lugar equivocado y que se oculta tras la cicatriz más profunda que se quedará para siempre bajo tu piel. No trates de enterrarme sin motivos cuando te sobren las ganas de besarme, ni entornes la mirada cuando me veas cruzar la esquina de tu memoria, eso no va a apagarme. Te diré, de nuevo, que la risa siempre gana en el planeta donde aparcan los necios y que yo sigo necesitando morderte la boca cada noche para entender de una puta vez que tu peonza ha dejado de girar en mi misma dirección, que dejé de esquivar besos robados de segunda mano para sentirme mejor, pero su sabor a usado se vuelve cada vez más amargo. No quise darme cuenta de que el infinito más sabroso estaba en tus ojos cerrados y no supe bajarme del vagón, en marcha, cuando pasó por esa estación donde el invierno perdió todas las ganas de abrazarme.

Te diré también que aún estamos a tiempo de todo… de decirnos esas verdades a medias que lubrican la esperanza de seguirnos sumando, de brotarnos nuevos latidos, de evitar el letargo en sábanas que tienen poco o nada que contar y de gritar tan fuerte, que el eco de otra eternidad contigo retumbe para siempre en mis oídos.

Tu índice

Tus silencios

Tus olvidos

Tus tropiezos

Tus miedos

Tus besos

Tus despistes

Tus lunares

Tus detalles

Tus verdades

Tus mentiras

Tus manías

Tus dudas

Tus caricias

Tu ego

Tu epílogo

Mi prólogo… Tú.

 

¿Por qué tú?

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Porque me declaro adicta a las personas que dejan hueco cuando se van de puntillas,

porque se te inyecta la mirada en deseo cuando me intuyes a centímetros de tu ombligo,

porque usas la ironía casi tan bien como el sarcasmo,

porque no cierras los ojos cuando me besas, ni cuando te secuestro la vida con la boca,

porque te olvidas de las fechas pero recuerdas cada una de mis historias,

porque te gusta probar, jugar y saborear, una a una, todas mis costuras,

porque me has robado los latidos sin querer,

porque me sumas más de lo que restas,

porque me recomiendas a Sorrentino o a Malick,

porque soy de la talla de tus manos,

y porque eres de la talla de las mías…

¿Por qué tú? Porque yo…

Porque Sí!!

Capital de Albania

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(Imagen: Ilustración Sara Herranz)

Capital de Albania te dije y, sin dudar, Tirana fue tu respuesta. Y te abrí la puerta de mi rutina y tú, supiste engordarme la sonrisa con cada frase, con cada palabra que te permitía tu afonía, con esa ironía de mi misma talla y esa facilidad innata para desempolvarme los suspiros y desnudarme todos los secretos.

Aprendimos a mirarnos las costuras, las etiquetas y las vueltas de tuerca y a perdernos en las esquinas de nuestros sueños por cumplir… Y era sencillo ir descubriéndote poco a poco, callejeando por tus recuerdos y paseándome por tu biografía como un turista sin prisa y con ganas de más. Se me amontonaban las ganas de abrazarte y a ti te sobraban las razones para naufragar en mi boca. Esa noche había más calorías que nervios y la distancia se hizo paréntesis para disimularnos todas las metáforas. Nos miramos a los ojos y el silencio bailó tan pegado con nuestras pupilas que pudimos oler el temor de ese descuido osado que pretendía rozarnos la piel sin salirse del mapa.

Y aquí seguimos, remando en la misma dirección a cuatro manos, a veces con el viento a favor, otras remontándonos las tormentas con esa paciencia que te sobra y a mi me falta. Y aquí vivimos, en cada latido que mantiene nuestro instinto a flote y las ganas abiertas de par en par, esperando que llegue el momento de arder una vez más contigo hasta que se me vayan estas ganas tan tontas de besarte otra vez…

Capital de Albania te dije y tú… sigues sin dudarlo ni un segundo.

Segundos de tregua

ojo-blanco-y-negro

Es insoportable la manera de mirarte de reojo,

cuando las horas mueren en tu boca

y las ganas hacen cola a la deriva de esa ausencia

que, cansada de esperarte, cojea entre pulsaciones inflamadas.

Y te dibujo como cada mañana entre mis renglones,

entre todas esas líneas de verbos inútiles que conjugan forzados,

esperando un golpe de luz que me despierte la vida

pero tú…

sólo esperas ser latido apuntándome a la herida más grave,

te encanta robarme el aire y prestarme segundos de tregua

para que te mastique con deleite y devoción.

Me dueles a ratos y a gritos pero me gusta cuando pierdes el norte

y tu brújula me da la espalda porque odia mis retos.

No me creas cuando te despejo las incógnitas

porque soy tu mayor enigma

y las cosas simples

nunca

nos

han

tentado.