Sé que existe… hoy lo vi.

200338038-001Hoy lo vi en el metro, entre torpes murmullos e inacertados juicios de valor, entre bostezos disimulados y carcajadas contenidas… lo vi en primera persona vestido de detalle, de admiración, cómplice de una vida que no se oxida, que huele a nuevo cada vez, lo vi rejuvenecer entre surcos de experiencias por todos esos tímidos besos que se regalaban, lo vi perfecto en su trayecto, delicado como los pétalos de una amapola azotada por el viento …

Se deshacía él en caricias plurales mientras ella sonreía coqueta a ese amor que la miraba sin parpadear. Repasaba cada uno de sus dedos ensortijados con una ternura exquisita y apoyaba su mano sobre la de ella como símbolo de una unión que jamás se ha puesto excusas. Se perdían en una visión borrosa que probablemente ha visto demasiados atardeceres, se embelesaban, se adoraban… él acariciaba con su mano cada arruga del ajado rostro de su devoción, como si quisiese capturar entre sus dedos la esencia de su cariño. Ella pronunciaba sonrisas mientras se dejaba querer… y el mundo a su alrededor dejaba de ser porque nada importaba si permanecían juntos, porque no habia más verdad que su verdad, ni más colores en su paleta que el tono de su mirada enamorada como el primer día…

Nota: A esa anciana pareja de la Línea 5 de metro que supo robarme una sonrisa y darme la razón… Hoy lo he visto y sé que existe, hoy he visto al AMOR con mayúsculas, al que no hace preguntas porque no necesita respuestas para existir…

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8 comentarios sobre “Sé que existe… hoy lo vi.

  1. El casi tener la certidumbre de que nunca viviré eso me produce una profunda tristeza. De todas maneras gracias, verlo en terceros es muy bonito, pero la vida de cada uno tiene sus abundancias y sus carencias.
    Un saludo

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  2. Te he escuchado en el programa “Urbanitas entre versos” y me han entrado ganas de pasearme por aquí.

    Esta historia me ha dejado sin palabras. Si alguna vez me han entrado dudas, ahora no las tengo. Y tanto que existe.

    “…ni más colores en su paleta que el tono de su mirada enamorada como el primer día”.

    Qué bonito, Virginia 🙂

    Le gusta a 1 persona

    1. Gracias Ada, me alegro que te haya gustado este poema. La verdad es que yo no podía parar de mirarlos en el metro, ni dejar de sonreir. Nunca había visto esa ternura tan adolescente en dos personas tan mayores. No lo dudes, eso existe y no debemos conformarnos con menos.
      Un abrazo fuerte y mil gracias por pasarte por aquí.

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