Esa sensación que me sabe a ti

espalda-chicaÚltimamente, cuando los astros conjugan tu nombre y se disipan las nubes que amenazan una tormenta que he pedido por encargo, me da por pensarte de nuevo. Y observo atenta como suenan las primeras notas de La Roux, esa pelirroja que roza la psicodelia con su voz y nos sigue erizando la piel. Es esa mezcla ambigua entre lo sexy y lo urbano la que bautizó una intimidad casual fruto de mis noches descalzas sobre ti y de tus desvelos privados de rutina. Y no hace frío ni calor en este hostal para locos que es mi mente ahora. Y noto como un ascensor va recorriéndome la espina dorsal de abajo arriba, empezando por la primera vértebra lumbar y terminando en la última cervical. Un ascensor en el que sólo queda espacio para dos, mi tú y tu yo. Me subo dentro, sonriendo con la mirada fija en el suelo para no desnudarte a penas entrar y comienza el ascenso hacia mi nuca. Es extraña la sensación de sentirme dentro de mí, al lado de tu aliento viajando hasta mi cerebro. No importa nada más que el trayecto, aunque me siento presa de una fobia difícil de dibujar sobre el papel y todo está impoluto y fuera llueve a mares, pero no me importa porque nadie puede mojarse en mi nombre, ni en el tuyo.

Y me debato entre salvar la distancia que separa mis latidos de la última parada, esa donde la razón me hará despilfarrar todas mis reservas de sueños locos y quedándome con los bolsillos rotos y el corazón vacío, tendré que emprender de nuevo un viaje hacia no sé dónde para buscar quién sabe qué. Ya nada tiene lógica desde que perdí los papeles nada más encontrarte. Ya no sé qué camino tomar porque todo es una vasta extensión de arena.

Y entre dos precisos mundos me debato. El de dentro a veces placentero, a veces demoledor y el de fuera que me invento. A veces consigo acertar. Ya dejé de preguntarme quién soy o qué soy. Ahora sólo busco sensaciones. Esos momentos de placer que venga de donde venga, son tan efímeros que no hay más opción que pararse a saborearlos con los ojos bien cerrados. Ya sólo busco ese ascensor de dentro que me lleve al piso que ambos deseamos.

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5 comentarios sobre “Esa sensación que me sabe a ti

      1. Pues sobre todo al principio, pero en especial este par: “Últimamente, cuando los astros conjugan tu nombre y se disipan las nubes que amenazan una tormenta que he pedido por encargo, me da por pensarte de nuevo.” y “Y noto como un ascensor va recorriéndome la espina dorsal de abajo arriba, empezando por la primera vértebra lumbar y terminando en la última cervical. Un ascensor en el que sólo queda espacio para dos, mi tú y tu yo.”
        Es que son puro amor, como “Y sin embargo”

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  1. I’m going in for the kill
    I’m doing it for a thrill
    Oh I’m hoping you’ll undertstand
    And not let go of my hand

    Se me eriza todo el vello cada vez que escucho ese estribillo, diana plena. 😉

    Le gusta a 1 persona

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